Corea del Norte: Peligro Real - (2009-05-31)

Miguel Posada Samper

Documento sin título

El lunes 25 de mayo, Corea del Norte realizó su segunda prueba de una bomba nuclear. Unas semanas atrás, ensayó, con éxito relativo, el lanzamiento de un misil de largo alcance. Se estima que una vez perfeccionado, tendría un alcance de más de 1500 km. Con todo esto Corea del Norte entraría al club de potencias nucleares, junto con Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia, India y Pakistán. Irán está cerca de lograr lo mismo.

         ¿Por qué preocupa esto? El problema es que el régimen de Corea del Norte se puede catalogar como uno de los peores del mundo. De él se puede esperar cualquier cosa. Prueba de ello es que dedica enormes recursos a desarrollar estas armas mientras su población se muere, literalmente, de hambre. Es la más dura dictadura del mundo y también la más duradera. Pero hay algo más. El 29 de mayo, anunció que repudiaba el armisticio de 1953 que puso fin a la guerra de Corea. En teoría, por lo menos, está en guerra con Corea del Sur y con Estados Unidos. Lleva años tomando el pelo a la ONU y chantajeando a sus vecinos: si no le dan plata, sigue con su programa nuclear. Le dieron  plata (o granos) y sin embargo siguió desarrollando su bomba.

         Para entender lo que pasa en Corea hay que volver atrás un poco en la historia. Durante décadas, antes de la Segunda Guerra Mundial, la península de Corea fue una colonia de Japón. Cuando se inicia la guerra en el Pacífico en 1942, todos esperaban que se iniciara también la guerra entre Japón, aliado de Alemania, y la Unión Soviética, que había sido invadida por Hitler. No fue así. Los soviéticos preferían no tener dos frentes de guerra. Japón, por su parte, enfrentado a Estados Unidos en el Pacífico y enredado con su invasión a China, no tenía interés en enfrentar un nuevo enemigo. Sin embargo, Stalin era un oportunista. Le declaró la guerra a Japón cuando este ya estaba derrotado en 1945, y procedió a invadir las islas del norte del archipiélago japonés y la mitad de Corea. Exigía, por supuesto, participar en la ocupación de Japón. Todos sabemos en que terminó la ocupación de parte de Alemania por parte de los rusos. Pero el comandante de la ocupación de Japón era un viejo zorro: el General Douglas MacArthur. Él no permitió la participación de los rusos. Actuó casi como un proconsul, pero muy inteligentemente, y se puede decir que es el padre del Japón moderno.

         Occidente, después de la más brutal contienda de la historia, no quería más guerra. Por eso no se hizo nada cuando Mao Tse Dong derrotó a Chiang Kai Check y se impuso el comunismo en China en 1948. Los nacionalistas de Chiang quedaron relegados a Taiwán.

         En 1948 los soviéticos instalaron en el poder en Corea del Norte a Kim Il Sung. Stalin y Mao, dada la inacción de Occidente en China, apoyaron al dictador norcoreano cuando este decidió invadir a Corea del Sur en 1950. Las tropas del Sur, mal armadas, tuvieron que retroceder del paralelo 38, que era la frontera, hasta un enclave en la punta sur de la península. Allí fueron reforzadas por tropas del 8° Ejército de Estados Unidos en lo que se llamó el perímetro de Pusán. Estados Unidos logró que la operación contra los invasores se hiciera bajo la bandera de las Naciones Unidas. Aparte del ejército de Corea del Sur, el mayor aporte fue de Estados Unidos, pero también participaron varios otros países. El Reino Unido, por supuesto, hizo un esfuerzo significativo. Pero también participó, con un batallón, Colombia.

         El General MacArthur fue un maestro de la estrategia indirecta. En vez de atacar frontalmente desde el perímetro de Pusán en el extremo sur de la península, ejecutó una difícil operación anfibia mucho más al norte. Esto tomó por sorpresa a los comunistas. Corrían el riesgo de quedar rodeados por el norte y por el sur, con sus líneas de abastecimiento cortadas. En desorden, se retiraron hacia el norte perdiendo muchos hombres y pertrechos. Poco a poco fueron forzados hacia el norte, casi hasta la frontera con la China. MacArthur no ocultaba que su objetivo era la destrucción del ejército del Norte, el agresor, y la unificación de Corea bajo un régimen democrático. Sin embargo, la inminente derrota de Kim Il Sung llevó a la intervención de la China comunista, que atacó a los aliados con más de un millón de hombres. La táctica de los chinos era sencilla.  Atacaban en oleadas humanas hasta lograr sus objetivos. No les importaban las bajas. Ahora fueron los aliados los obligados a retroceder. Al presidente Truman no le interesaba una costosa victoria. Destituyó a MacArthur y se negoció finalmente una tregua que reestableció la frontera anterior entre las dos Coreas. La discrepancia con MacArthur, una leyenda viva, fue agria y se estima que le costó la presidencia a Harry Truman en las siguientes elecciones.

         Quedó entonces una autoritaria dictadura stalinista en el Norte bajo Kim Il Sung, y una Corea libre en el sur. A pesar de una política turbulenta en el sur, el gobierno ha fomentado la libre empresa. Hoy, Corea del Sur es una potencia económica. Es marcado el contraste con el Norte. En el norte comunista se arman, mientras el pueblo se muere de hambre. Kim Il Sung murió en 1994, pero heredó el poder absoluto su hijo Kim Jong Il. La tragedia del norte bajo el comunismo lleva 64 años. Ese régimen es el que ahora tiene bomba atómica y misiles que pronto serán capaces de llevarla a 1500 kilómetros de distancia.

         ¿Por qué el desafío de esta dictadura a Occidente en este momento (y en Occidente incluimos a Japón) ? Da la impresión de que le están, para usar un dicho popular, midiendo el aceite a Obama. Este en su campaña, para distanciarse de Bush, dijo que había que hablar con todo el mundo y utilizar siempre las vías diplomáticas. Eso para gentes con mentalidad de matón de barrio, es una señal de debilidad. Por eso también Ahmadinejad, el presidente de Irán, quien ha dicho que hay que borrar a Israel del mapa, reta a Obama a debates. Corea del Norte ya le ha vendido misiles a Irán. Son amigos. ¿Le venderá una bomba atómica, o le ayudará a construirla? Ya Irán lleva tiempo tratando de fabricar una bomba.

¿Cómo afecta todo esto a nuestro continente? Pues estos dos buenazos, Irán y Corea del Norte, son los grandes amigos de Chávez, Evo, Correa y Ortega. Un bonito club. Además, Chávez y Evo le venden Uranio a Irán, la materia prima para hacer bombas atómicas.

         La debilidad de Europa y Estados Unidos ante los dictadores y los terroristas hace más peligroso el mundo. Y debilidad es lo que perciben los dictadores. Recordemos que en la campaña Barack Obama dijo que sólo actuará con el apoyo de aliados europeos. Criticó a Bush por actuar con pocos aliados. Pero la realidad es que salvo Gran Bretaña, estos han hecho bien poco en la operación de Afganistán, oficialmente una campaña de la OTAN. ¿Harán algo ahora, o seguirán criticando a Estados Unidos mientras se esconden tras sus faldas? Quieren mucho a Obama en Europa. ¿Y que? Si eso no se traduce en una alianza de verdad para actuar frente a los graves problemas que amenazan al mundo libre en Afganistán, Corea, Irán y Pakistán, de poco sirve que quieran a Obama.  Es un hecho ampliamente demostrado que los matones y los terroristas se apoyan unos a otros. Para enfrentarlos se requiere el concurso decidido de todas las democracias.

Por lejano que parezca, lo que ocurre en el oriente nos afecta. Lo de Corea es una prueba difícil para el presidente Obama. Y de sus decisiones depende la seguridad de la civilización occidental y también la nuestra. En este momento se empezarán a conocer las inclinaciones y el temple del nuevo gobierno de Estados Unidos. ¿Cuál será la posición de Obama frente a Colombia? ¿Seguirá sonriéndole a nuestros enemigos? ¿Enfrentará a los matones de nuestro continente?

 
El material contenido en esta pagina es propiedad del Centro de Análisis Sociopolitico.