La nueva farsa de las Farc - (2008-12-29)
Eduardo Mackenzie
Documento sin título
La nueva maniobra de las Farc es transparente. Una vez más
la banda terrorista, severamente golpeada en 2008 pero no
desmantelada del todo, está explotando de nuevo su
frágil
margen de maniobra para darse una infame publicidad en el
extranjero.
Aprovechando la principal carta que les queda, los
secuestrados y las familias de éstos, las Farc anunciaron
que pondrían en libertad a seis rehenes en la primera
quincena de enero de 2009. Nadie sabe si tal promesa es
seria. Diciembre termina sin que los terroristas hayan dado
siquiera la lista de las personas que soltarían. Tampoco
han
indicado cual sería el área de la eventual entrega. Al
mismo
tiempo, ciertos voceros indígenes anuncian que volverán
a
movilizar a sus bases, precisamente en enero, pues el
gobierno, dicen, se burla de ellos.
Eso no es todo. El 27 de diciembre, las Farc erigieron
nuevas exigencias al asunto de la entrega de los seis
rehenes. Quieren que haya delegados de Venezuela,
Ecuador
y Argentina en el eventual acto de entrega, pues la entidad
autorizada por el gobierno colombiano para recibir a esas
víctimas, la Cruz Roja Internacional, es vista por ellos
condesconfianza. Eso es lo que acaba de decir el jefe
comunista Carlos Lozano, quien advierte, además, que su
camarada Pilar Córdoba, conocida por muchos como Teodora
Bolívar, va a insistir en que haya delegados de
esos tres
países.
El tinglado es grotesco. Dos de esos gobiernos son violentos
enemigos de Colombia. Rafael Correa, para no evocar sino uno
, insultó hace pocos días al canciller colombiano a
quien
trató de mentiroso y anunció que él impedirá
el
restablecimiento de relaciones diplomáticas con Colombia.¿Cómo un energúmeno de esa calaña podría jugar un
papel
neutral en una entrega de rehenes?
Es obvio que las Farc se repiten. Tratan de montar un golpe
de propaganda con sus amigos al mismo tiempo que erigen
dificultades a su propia promesa para embolatar a la
opinión
y montarle al gobierno la acusación de que él dilata
de
manera innecesaria la entrega de los secuestrados. Esteúltimo detalle es visible en las declaraciones de Carlos
Lozano.
La lógica de la Farc es simplista. Sin embargo, aún
así
logra embobar a las almas sensibles. Algunos diarios hablan
en estos días de una Ong extranjera de derechos
humanos
que trata de decirle al gobierno colombiano cómo debe
actuar ante las exigencias de las Farc. Sin investigar de
qué defensores de derechos humanos se trata, esa
prensa
repite lo que algunos le dictan, sin mostrar la menor
curiosidad, ni el menor sentido crítico. Nadie se pregunta
por qué los supuestos defensores de derechos humanos, en
lugar de defender a las víctimas, a los secuestrados, lo
que
hacen es servir de comodines de los secuestradores. Nadie
se pregunta por qué esa gente, en lugar de exigirle a las
Farc la entrega ya de los rehenes, ahora mismo, sin poner
más obstáculos, esos defensores de pacotilla se
ponen a
gritar que entregar los rehenes a la Cruz Roja no es posible
pues las Farc quieren que emisarios de Hugo Chávez y
Rafael
Correa metan sus narices en ese evento para salpicar de
injurias a Colombia.
Para acabar de cegar a los cándidos, las Farc sacan de la
manga el artilugio del apoyo extranjero. La prensa
colombiana se tragó sin chistar la boa al repetir que eseapoyo extranjero está constituído porreconocidos
intelectuales. Si ella mirara de cerca las cosas, vería
que
se trata, en realidad, de una cuerda de fanáticos que
busca
resucitar la dinámica del intercambio humanitario
inventado por las Farc. ¿Cuándo será que la prensa
colombiana aprenderá a no dejarse hipnotizar con espejitos
extranjeros? ¿Cuándo aprenderá a distinguir un objeto
auténtico de una baratija? Lo que esos diarios llamanapoyo extranjero no es más que un grupo de firmones,
una
clique de siniestros individuos que firma y avala
automáticamente lo que sea cuando les dan la orden de
hacerlo. Ese curioso grupo de firmones, donde puede haber
personas honradas pero embarcadas por razones obscuras en
raras aventuras, es dirigido por un gringo poco
recomendable, James Petras, quien asegura, por ejemplo, que
los atentados terro ristas del 11 de septiembre contra los
Estados Unidos no fueron sino un autoatentado de la
CIA.
Respecto de nuestro país, el insigne James Petras sueña
con
que Hugo Chávez desate de una vez por todas la guerra
contra
Colombia. Esa es la clique repugnante que distraídos
redactores colombianos llaman intelectuales
internacionales.
No es la primera vez que los jefes de las Farc montanescenarios para tratar de derribar a Colombia. Sus
imposturas fracasarían si los dirigentes políticos, las
autoridades y los média emplearan a fondo la memoria.¿Eso
es mucho pedir? Esa carencia facilita el trabajo de ciertosexpertos que logran imponer la idea de que esa banda ha
variado su posición frente al canje, que ya no
quiere una
zona despejada, que sólo busca recobrar espacios
políticos pues está dispuesta, ahora sí, a llegar a
undiálogo con el próximo gobierno. Tonterías. Las
Farc no
han cambiado de orientación. Si Colombia escucha tales
sirenas perderá lo andado hasta ahora y tendrá que
conformarse con más guerra y más dolor.